Gracias a la licenciada Margarita Estrada fuimos partícipes de la identificación de experiencias estéticas. Tema por demás interesante, de lo cual me permito hacer una muy libre interpretación:
· El asunto de la belleza ha sido discutido ya desde hace mucho. Tanto como una experiencia sensorial (de los sentidos) como un sentimiento.
· La experiencia estética llegó a ser definida como “un momento de oscuridad” de la razón. Experimentar algo hermoso es algo subjetivo, como se ha dicho desde hace mucho, la belleza reside en el ojo del contemplador. Cuando llegamos a racionalizar la experiencia y comprendemos su funcionamiento y motivos, entonces la experiencia estética deja de existir.
· Existen tantas definiciones de belleza como personas en el mundo. Y eso es precisamente lo que lo hace interesante. Pueden existir muchas formas, naturales o artificiales, sonidos, aromas, sabores, sentimientos, ideas, pensamientos que pueden significar para nosotros una experiencia estética.
· Esta experiencia como tal no es algo que se pueda predecir, puede ocurrir en cualquier momento. Sin embargo se puede “educar” a la mente, estar atento en todo momento, podemos sensibilizarnos para ver a nuestro alrededor y apreciar nuestro entorno. En ese aspecto Guatemala es un país privilegiado, existen cantidad de cosas, paisajes, sonidos, personas etc. Que pueden servirnos como inspiración.
En conclusión, la experiencia estética puede ser tanto apreciativa como creativa. Creativamente puede ser algo increíble, llámenlo iniciativa, inspiración, musa, epifanía. Llega un momento en que si escuchamos atentamente a nuestros pensamientos, podremos expresarlo de la forma que mejor podamos – música, poesía, pintura, gritos, lo que sea-. Y si tenemos suerte podremos crear en otras personas sentimientos únicos e indescriptibles.
Así que queda la discusión abierta, son bienvenidos a escribir sus comentarios. Gracias.