Apr 14

Gracias a la licenciada Margarita Estrada fuimos partícipes de la identificación de experiencias estéticas. Tema por demás interesante, de lo cual me permito hacer una muy libre interpretación:

· El asunto de la belleza ha sido discutido ya desde hace mucho. Tanto como una experiencia sensorial (de los sentidos) como un sentimiento.

· La experiencia estética llegó a ser definida como “un momento de oscuridad” de la razón. Experimentar algo hermoso es algo subjetivo, como se ha dicho desde hace mucho, la belleza reside en el ojo del contemplador. Cuando llegamos a racionalizar la experiencia y comprendemos su funcionamiento y motivos, entonces la experiencia estética deja de existir.

· Existen tantas definiciones de belleza como personas en el mundo. Y eso es precisamente lo que lo hace interesante. Pueden existir muchas formas, naturales o artificiales, sonidos, aromas, sabores, sentimientos, ideas, pensamientos que pueden significar para nosotros una experiencia estética.

· Esta experiencia como tal no es algo que se pueda predecir, puede ocurrir en cualquier momento. Sin embargo se puede “educar” a la mente, estar atento en todo momento, podemos sensibilizarnos para ver a nuestro alrededor y apreciar nuestro entorno. En ese aspecto Guatemala es un país privilegiado, existen cantidad de cosas, paisajes, sonidos, personas etc. Que pueden servirnos como inspiración.

En conclusión, la experiencia estética puede ser tanto apreciativa como creativa. Creativamente puede ser algo increíble, llámenlo iniciativa, inspiración, musa, epifanía. Llega un momento en que si escuchamos atentamente a nuestros pensamientos, podremos expresarlo de la forma que mejor podamos – música, poesía, pintura, gritos, lo que sea-. Y si tenemos suerte podremos crear en otras personas sentimientos únicos e indescriptibles.

Así que queda la discusión abierta, son bienvenidos a escribir sus comentarios. Gracias.

Marco Portillo

Apr 9

Apr 3

Con un octavo servido, medio limón y un poco de sal, las manías también serán bienvedidas siempre y cuando no desajusten. Parece ser la escena exacta, el lugar preciso y además el estado de ebriedad lo suficientemente equilibrado para leer y para entender. En todo caso entonado. Es así como lo puedo asimilar más, talvez comprender las charlas con el cadejo y ese sentir que se encuentra adentro rasgando y quemando todo en el interior, como queriendo salir a base de golpes y golpes. Es como si hablará únicamente con náuseas, con el vómito a mitad del pecho, ¡Entonces qué putas! ¿te hablo o te escupo para que pongás atención? Hace tanto que estas imágenes capturan una rabia, el enojo. Al fin de tantas y sólo se es humano, simplemente humano. Con voces y figuras en la mente como relicarios que simulan latidos temporales. Así, con resacas de nostalgia es que ahora interpreto más, ¿me indentifico más?, y pienso en que al final de tantas, sí, sólo somos humanos que mencionan a la nada como su totalidad, sólo queda aferrarse a esa nada total y vagar con ella en nuestros admirables efímeros, estructurando nuestras inutilidades, pensando en nosotros mismos hasta morir.                 mar.de.isaac



Reintegración
Repentino
todo se agranda
se aleja.
Los colores brillan
se detienen en estallido
todo es en cuanto mirás…
sos en cuanto reflejás.
Entonces resulta apostar
por un trago más, igual
y los chayes son variados.
Los encuentros también
son cromáticos,cortantes,
como la última imagen de una voz.

0308 versión por mar.de.isaac



La mosca en el cristal

Simpre hay un ruido,
alas diminutas.
No logro dormir
allí está, haciendo
senderos caoticos en el aire
escapando a todo
viendo todo.
Estático me sé
sólo veo como se acerca
posarse sobre un cristal
…veo sus patas cuales escaleras
detallades con enferma visión.
Y se aleja de nuevo
como trastumbando aérea
sonando maldita.

0308 versión por mar.de.isaac